Existen tres tipos de tarjeta. La diferencia está en qué se premia y cuánta libertad tiene el cliente.
Sellos
Premian la visita, sin importar el monto. Son las de mayor gamificación: el cliente ve la tarjeta llenándose y sabe exactamente cuánto le falta.
Conviene con ticket bajo y alta recurrencia: cafeterías, heladerías, panaderías y quick service. Si el monto varía poco entre visitas, premiar la visita es más simple y más motivador que premiar el gasto.
Puntos
El cliente acumula saldo y elige qué canjear de un catálogo de premios que tú defines. Cada premio tiene un costo en puntos.
Conviene cuando quieres premios de mayor valor y variedad de canje. Funciona bien en cartas amplias, donde el premio adecuado depende del gusto de cada persona.
Cashback
Devuelves un porcentaje de la compra como saldo. El cliente lo usa como abono en su próxima compra, con total libertad. Es el descuento más directo de los tres.
Conviene con ticket alto, donde quieres un beneficio fácil de entender: restaurantes de sobremesa, y también servicios recurrentes como estética o peluquería.
En una línea
Con sellos, el cliente persigue una meta visual.
Con puntos, el cliente elige entre opciones.
Con cashback, el cliente recibe un abono y decide en qué usarlo.
Si tienes dudas, escríbenos por este chat con tu ticket promedio y cada cuánto vuelve tu cliente típico, y te ayudamos a elegir.
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